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Ley de Tierras: La medida provisoria de la Corte Suprema no resuelve de fondo y la movilización sigue en pie

La Corte Suprema dictó una medida cautelar interina que suspende provisoriamente los efectos del artículo 154 del DNU 70/2023, el artículo que derogó la Ley de Tierras Rurales. En términos concretos, mientras esta medida esté vigente vuelven a regir las restricciones que establecía la Ley 26.737 para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.

Esto no es una solución de fondo ya que una cautelar interina es una protección judicial urgente y temporal: busca evitar que se produzcan consecuencias difíciles de revertir mientras la Justicia determina cómo debe continuar la causa. La Corte no declaró inconstitucional el artículo 154 no resolvió todavía el conflicto de fondo. La suspensión puede ser modificada o levantada cuando avance el expediente.

Desde la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas sostenemos que el problema no termina en la Ley de Tierras. El DNU 70/2023 avanzó sobre derechos, regulaciones y capacidades públicas mediante un decreto de alcance extraordinario. Nuestra posición sigue siendo la misma: el DNU debe caer.

La decisión también implica que el expediente iniciado por la Asociación Civil Árbol de Pie vuelve a la Justicia Federal de Bariloche. Allí deberá analizarse la legitimación de quienes presentaron la acción y resolverse el pedido cautelar pendiente. El planteo de Árbol de Pie se diferencia del caso iniciado por el CECIM porque invoca derechos colectivos vinculados con la protección de los territorios y los derechos de comunidades indígenas.

Esta resolución no representa el cierre del conflicto ni una razón para desactivar la movilización. Es una protección provisoria obtenida en una disputa que continúa en los tribunales, en el Congreso y en las calles.

Este 15 de octubre volvemos a las calles. La medida judicial abre un resguardo temporal; la defensa de los territorios, de los derechos colectivos y de la educación pública sigue dependiendo de la organización y la movilización social.

La demanda por la Ley de  Glaciares, acompañada por 850.000 personas, aún espera respuesta de la justicia.

Cinco meses después de presentada, la demanda colectiva por la Ley de Glaciares y el pedido para frenar la aplicación de la reforma sigue sin respuesta por parte de la justicia.  

El 5 de mayo, Greenpeace, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA), junto con asambleas y organizaciones territoriales de todo el país, referentes sociales y cientos de miles de personas, presentaron  una demanda colectiva ante el Juzgado Federal de Santa Rosa, La Pampa, a cargo del Juez Juan José Baric, para que se declare la inconstitucionalidad de la reforma de la Ley de Glaciares. La magnitud del reclamo fue inédita: se reunieron más de 850.000 adhesiones a la demanda en menos de dos semanas, provenientes de todo el país. Esa movilización expresó un reclamo social masivo para defender los glaciares y el agua frente a una reforma que eliminó su protección real.

Con la demanda, se solicitó una medida cautelar urgente para suspender los efectos de la regresiva reforma en todo el país mientras se resuelve la cuestión de fondo y evitar que, durante ese tiempo, se dicten autorizaciones o avancen proyectos capaces de producir daños irreversibles sobre los cuerpos glaciares y las cuencas. 

El 16 de junio, aún sin una respuesta de la justicia, el Gobierno nacional aprobó el ingreso al RIGI del proyecto minero Vicuña, en la provincia de San Juan. En la zona de intervención está el Glaciar GE110, incorporado al Inventario Nacional de Glaciares. Frente a ese hecho, el 23 de junio las organizaciones realizaron una nueva presentación judicial, que advertía la urgencia del caso, y solicitaron una medida cautelar específica para impedir que ese glaciar pueda ser retirado del Inventario mientras se resuelve la causa. Más de cuatro meses después, ese pedido tampoco fue resuelto.

A más de cinco meses del inicio de la demanda, la causa continúa hoy sin avances de ningún tipo. Existe un silencio absoluto sobre las medidas cautelares que se solicitaron: el juez ni siquiera se expidió sobre su competencia, ni notificó al Estado Nacional para que el proceso avance. Lo que debió ser un trámite de unos días, en el Juzgado del juez Baric lleva ya casi medio año. 

El escenario es de especial preocupación porque, pese al tiempo transcurrido y a la presentación de dos pronto despachos, el juzgado aún no se ha expedido sobre la acción ni sobre las medidas urgentes solicitadas. Esta demora no puede analizarse al margen de los principios de prevención y precaución, que en materia ambiental exige una respuesta judicial oportuna y proactiva de la justicia frente a la existencia de riesgos que pueden derivar en daños irreversibles que, además, comprometen derechos de incidencia colectiva. 

La regresiva Ley 27.804 sigue vigente y el proyecto Vicuña ya fue incorporado al RIGI. En la presentación judicial, las organizaciones advirtieron  que, si el Glaciar GE110 perdiera su protección antes de una sentencia, podrían consolidarse hechos consumados y la decisión judicial llegar cuando el daño ya estuviera hecho. 

Más de 850.000 personas acompañaron este reclamo. Cinco meses después, continúan esperando que la justicia revierta el efecto de una reforma que debilitó fuertemente la protección de los glaciares y del agua. 

Las organizaciones esperan que la causa avance; la constitucionalidad de la reforma tiene que ser analizada y los pedidos cautelares deben resolverse antes de que sus consecuencias sean irreversibles. 

The Other Side of Vaca Muerta: School Closed Due to Pollution

In the province of Neuquén, Primary School No. 291, located in Aguada Toledo within the Loma La Lata–Sierra Barrosa area, was closed due to pollution. The school community is being relocated without adequate information. After two months without classes, the Provincial Council of Education decided to keep the building closed until the end of February, while YPF is required to carry out a remediation plan. Just 1,100 meters from the school is one of the world’s most significant methane emission sources, according to monitoring conducted by the United Nations Environment Programme’s International Methane Emissions Observatory (UNEP-IMEO).

Photo: Martín Álvarez Mullally

By Leonora Jáuregui Nicolet (OPSur) and María Marta Di Paola (AAdeAA/CAJE)

Aguada Toledo Primary School No. 291 has been closed since the end of the winter break, almost two months ago. The return to school coincided with a storm that made access difficult along an already badly deteriorated section of road. Heavy truck traffic had carved out a deep rut that fills with water when it rains, making it impossible for the school transport service to pass safely. On August 18, once access conditions had improved, the school building was left without gas.

Janet Alveal is the principal of this rural school, which belongs to School District II of Cutral Có and Plaza Huincul. During these weeks, Alveal issued a statement describing the situation and calling for an institutional response: “This lack of gas service affects the daily operation of a full-day school, which is why the corresponding steps have been taken in an effort to find a solution.”

For almost two months, the only explanation given by the Provincial Council of Education was that there were leaks at the school because gas was being consumed too quickly. The Aguada Toledo school community made a series of public demands together with the Neuquén Education Workers’ Association (ATEN), eventually securing a meeting with Education Minister Soledad Martínez at the Council’s headquarters in the city of Neuquén.

On Monday, September 21, after ten weeks without classes, the provincial education authority met with the school community and informed them that the school would remain closed until the end of February because of environmental health concerns that she chose not to explain. She also announced that classes would be relocated to Challacó, 30 kilometers farther away along an unpaved road that is routinely in poor condition.

On Friday, September 25, school authorities received an internal communication between provincial education officials informing them that the school would be temporarily closed from October of this year through February of next year. The closure was ordered “in connection with the proceedings carried out by the Secretariat of Environment and Natural Resources regarding the environmental situation in the vicinity of Aguada Toledo Primary School No. 291,” with the stated purpose of protecting the school community while YPF carries out mitigation work. According to the document, the Secretariat of Environment assigned YPF responsibility for conducting the air-quality study and monitoring, effectively delegating technical and socio-environmental responsibility to the private company.

The Gases of Vaca Muerta

According to a report published in June 2026 by the United Nations Environment Programme’s International Methane Emissions Observatory (UNEP-IMEO), Argentina ranked 49th because of leaks from storage tanks located at coordinates -38.76047, -68.83698 in Neuquén. These are YPF tanks located in Sierra Barrosa. According to the Observatory’s Eye on Methane platform, the leak was continuously detected by satellite over the course of a year, between May 2025 and May 2026.

In early August, the Argentine Association of Environmental Lawyers and the Collective for Action on Ecosocial Justice (AAdeAA-CAJE) submitted a request for access to public environmental information, alerting Neuquén’s Secretariat of Environment and Natural Resources to the situation. The request specifically asked what containment measures had been taken regarding the leaks near the school.

In its response, the Secretariat of Environment stated that provincial officials had inspected the school and found it closed, but nevertheless carried out measurements. They reported no problems related to emissions from nearby flares. However, Patricia Rodriguez, a methane measurement specialist at Earthworks, warned that “the monitor used by representatives of Neuquén’s Secretariat of Environment and Natural Resources during the inspection is an instrument primarily used for occupational and health safety, mostly in enclosed spaces.”

Source: Inspection report by the Secretariat of Environment and Natural Resources

Methane is a colorless and odorless gas and is the second-largest contributor to global warming after carbon dioxide. Specifically, over a 20-year period its global warming potential is 82.5 times greater than that of carbon dioxide.

Hydrocarbon activities emit methane, which contributes to the formation of ground-level ozone, a toxic air pollutant. Methane emissions are also accompanied by other pollutants harmful to health, including nitrogen oxides (NOx), fine particulate matter (PM2.5), hydrogen sulfide (H2S), and BTEX compounds — benzene, toluene, ethylbenzene and xylene — also referred to as secondary pollutants associated with methane emissions.

According to Dr. Luciana Capozzi of the Institute for Socio-Environmental Health (INSSA): “At this school, attended by children from a rural area, their right to live in a healthy territory is being violated. There can be no healthy people when the territories they inhabit are sick. Unconventional hydrocarbon extraction and its by-product — in this case methane — make territories and the bodies that inhabit them sick. When methane contributes to the formation of ground-level ozone, that pollutant can enter the respiratory system and cause inflammation. In children, whose bodies are still developing, this makes them particularly vulnerable to conditions such as rhinitis, asthma flare-ups, dermatitis and blood disorders, among others.”

A School Surrounded by Wells and Emissions

Primary School No. 291 was founded in March 1990 to address barriers to education faced by families living in the Aguada Toledo–La Barrosa area. The school adopted a boarding model to overcome long travel distances, reduce school dropout rates and narrow the gap between rural and urban areas.

In 2022, the provincial government allocated 92 million pesos to renovate and refurbish the school building. During the six months that the works lasted, there were no classes. However, a lack of funding for student transport later made it impossible to continue the boarding-school model. A little over two years ago, in order to prevent students from repeatedly missing classes because of transportation problems, the school community shifted to an extended-day model.

An Area with Decades of Extraction

The Loma La Lata–Sierra Barrosa hydrocarbon concession covers almost 2,000 square kilometers and includes two fields: Aguada Toledo–Sierra Barrosa and Loma La Lata. According to official provincial information, the Loma La Lata–Sierra Barrosa area has been exploited for more than seventy years and is operated by YPF. Both conventional and unconventional oil and gas are produced there.

Photo: Martín Álvarez Mullally

Official records also show that the area has a long history of environmental incidents. According to the Neuquén Undersecretariat of Environment’s 2021 Management Report, 49 incidents were recorded in Aguada Toledo and 26 in Loma La Lata during 2019.

Official environmental incident records for the 2017–2021 period also document gas-release events in Aguada Toledo. According to these records, on November 15, 2017, YPF reported an emission of 80,000 cubic meters of gas per day, although the record does not specify how many days the release continued. One week later, the company reported another incident in the same field, involving 13,333 cubic meters of gas.

School No. 291 was left in the middle of Vaca Muerta’s expansion. Around it, an extensive network of hydrocarbon infrastructure has been built, including conventional and fracking wells, gas venting and flaring facilities, processing plants, a compressor station, batteries and pipelines. The scale of this infrastructure, together with the proximity of the methane source to the school, illustrates the extent to which the school has been exposed to hydrocarbon operations.

Ultimately, the School No. 291 community is being displaced from its own territory so that the polluting company can carry out mitigation work. This runs counter to the precautionary principle: the company’s activities should be halted until the provincial government can establish that they are not harming the health of the school community or other residents of the area.

The province has still not provided precise information about the environmental situation in Aguada Toledo. After repeated demands, the school community obtained an internal communication between education authorities, but the document still does not clearly establish the scope of the problem.

Since Monday, classes have been relocated to Challacó, meaning students now spend more than four hours a day traveling. Instead of guaranteeing the right to education under safe conditions and requiring the activities causing the pollution to stop, the State chose to close the school and relocate its community, while leaving environmental studies, monitoring and mitigation work in YPF’s hands.

So far, according to the responses received, neither the Secretariat of Environment nor the Provincial Council of Education plans to assess the possible health consequences of exposure for either the people attending the school or those living in the surrounding area. Markdown pegado

El Congreso tiene que defender el País: la Ley De Tierras puede volver a tener vigencia, si la Cámara De Diputados la rechaza 

El 29 de septiembre de 2026, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó el fallo de la Cámara Federal de La Plata que había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/2023, mediante el cual el Poder Ejecutivo derogó la Ley 26.737 de Tierras Rurales.

La Corte se abstuvo de declarar constitucional al Decreto 70/2023, ni tampoco analizó si existían o no las condiciones de necesidad y urgencia que exige la Constitución para que el Poder Ejecutivo pueda derogar una ley mediante un decreto. Sostuvo que el Centro de Excombatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) no estaba legitimado para promover la acción y que, por esa razón, no existía un caso judicial que habilitara al tribunal a ingresar en el fondo de la cuestión. Con ese argumento formal y regresivo, dejó sin efecto el fallo de la Cámara y rechazó la demanda, dejando operativo nuevamente el artículo 154 del DNU 70/2023 y, con él, la derogación de la Ley de Tierras Rurales.

La Corte decidió no responder la pregunta central: ¿podía el Poder Ejecutivo derogar una ley sancionada por el Congreso sin acreditar las circunstancias excepcionales de necesidad y urgencia previstas por la Constitución? La Cámara Federal de La Plata había respondido que no. Había considerado que no estaba acreditada una situación excepcional que impidiera acudir al trámite legislativo ordinario y había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU. Pero la Corte políticamente decidió no ingresar al fondo de la cuestión y cerró el caso por una cuestión meramente formal de  legitimación del CECIM. 

EL DNU 70/23 SIGUE SIN SER APROBADO POR EL CONGRESO

El DNU 70/2023 fue rechazado por el Senado el 14 de marzo de 2024, por 42 votos contra 25, con 4 abstenciones. Sin embargo, el rechazo de una sola Cámara no alcanza para derogarlo: la Ley 26.122 establece que un DNU queda derogado cuando es rechazado por ambas cámaras del Congreso.

Es por esto que el DNU continúa vigente. Esto significa que una norma que nunca fue aprobada por el Congreso sigue produciendo efectos jurídicos por la falta de tratamiento de la Cámara de Diputados. La situación es particularmente grave cuando se trata de una modificación estructural del régimen jurídico de las tierras rurales.

La Ley 26.737 establecía un régimen de protección sobre la propiedad, posesión y tenencia de tierras rurales. Fijaba un límite general del 15% para la titularidad extranjera y establecía límites adicionales por nacionalidad, por titular y por jurisdicción. Además, impedía que personas extranjeras adquirieran determinados inmuebles que contuvieran o fueran ribereños de cuerpos de agua de envergadura y permanentes, así como tierras ubicadas en zonas de seguridad de frontera. También creó un Registro Nacional de Tierras Rurales destinado a conocer quiénes son los titulares extranjeros y controlar las operaciones de adquisición. Cuando se modifica el régimen de propiedad de esos territorios, también se modifica el modo en que como sociedad distribuiremos el acceso a bienes naturales estratégicos. Esto incluye agua, bosque, suelo, biodiversidad, producción, comunidades y cuencas. 

La jurisprudencia de la Corte ha reconocido reiteradamente la existencia de bienes colectivos y la posibilidad de promover acciones destinadas a su protección. Sin embargo, en este caso, el Tribunal sostuvo que la soberanía territorial invocada por el CECIM no constituye un bien colectivo susceptible de tutela mediante una acción de incidencia colectiva en los términos del artículo 43 de la Constitución.

La Corte adoptó una interpretación procesal restrictiva de acceso a la justicia ambiental, pero no resolvió el problema material que está detrás del expediente: ¿qué ocurre cuando una decisión del Poder Ejecutivo altera de manera sustancial las reglas de acceso y dominio sobre el territorio y particularmente sobre tierras vinculadas a cuerpos de agua que son bienes de incidencia colectiva como la propia Corte reconoció en otros casos? 

CONVOCAMOS A MOVILIZARNOS DEL PALACIO DE JUSTICIA AL CONGRESO

Necesitamos debate público, información y decisión democrática. Por eso exigimos que la Cámara de Diputados trate y rechace el DNU 70/2023 y que el Congreso restituya y fortalezca las protecciones establecidas en la Ley de Tierras.

La ofensiva contra la Ley de Tierras forma parte de una agenda más amplia del Gobierno de Javier Milei orientada a desregular, flexibilizar o eliminar normas que establecen límites al acceso y apropiación de bienes naturales. La Ley de Tierras, la Ley de Glaciares, la Ley de Bosques y la Ley de Manejo del Fuego son parte de ese entramado de protecciones que hoy se encuentran en disputa por parte del poder corporativo global. El RIGI y el Súper RIGI también proyectan esta lógica hacia nuevos megaproyectos en actividades como energía, minería, infraestructura digital y los grandes centros de datos que demanda el desarrollo de la inteligencia artificial, con enormes requerimientos de energía, agua y territorio. En paralelo, la reforma de la Ley de Sociedades y la promoción de nuevas formas de sociedades automatizadas también se realizan en paralelo. 

Por eso, defender la Ley de Tierras es mucho más que defender una norma. Es defender nuestra capacidad estatal de regulación frente al poder corporativo, y de decidir democráticamente como sociedad sobre el territorio y los ecosistemas que contienen y permiten la vida. Eso fue lo que estuvo en juego con la Ley de Glaciares. Es lo que hoy está en juego con la Ley de Bosques y la Ley de Manejo del Fuego. Y es lo que vuelve a estar en disputa con la Ley de Tierras.

Junto al conjunto de organizaciones de la sociedad civil, convocamos a organizarnos y movilizarnos del Palacio de Justicia al Congreso de la Nación.  

Desmontes en Chaco: la Cámara Federal restableció la cautelar y mantiene la prohibición

La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia revocó la decisión que había dispuesto el levantamiento de la medida cautelar en la causa que investiga el entramado ilegal de funcionarios y privados que realiza desmontes ilegales en zonas protegidas de la provincia del Chaco. La resolución ordena que la protección continúe mientras se realiza una pericia ambiental clave para determinar el estado del bosque nativo y la persistencia del riesgo.

Buenos Aires / Chaco, 22 de septiembre de 2026.

Desde la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA), parte querellante en la causa conocida como “Mafia del Desmonte”, celebramos la decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia de restablecer la medida cautelar que protege los bosques nativos del Chaco. La resolución revoca el fallo de primera instancia del 14 de agosto de 2026, que había dispuesto el cese de la cautelar. Frente a esa decisión, tanto el Ministerio Público Fiscal como esta Asociación presentamos recursos de apelación para sostener una protección indispensable mientras continúa la investigación penal.

La medida había sido dictada originalmente en agosto de 2024, luego de que la Fiscalía Federal denunciara la existencia de “La Mafia del Desmonte” entramado delictivo vinculado con el otorgamiento irregular de permisos de cambio de uso del suelo, recategorizaciones de predios y otras decisiones que permitieron desmontes ilegales en áreas protegidas.

La cautelar suspendió los desmontes en el territorio provincial, incluyendo permisos ya autorizados pero todavía no ejecutados y nuevos permisos que pudieran otorgarse. La causa investiga cómo decisiones administrativas, permisos forestales y posibles responsabilidades de funcionarios públicos y particulares pudieron articularse para permitir el avance sobre bosques que debían permanecer protegidos.

La resolución de primera instancia de agosto de este año había considerado que las circunstancias habían cambiado lo suficiente como para poner fin a la cautelar. Entre otros argumentos, tomó en cuenta la aprobación de un nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos y sostuvo que no estaba acreditada la persistencia del riesgo que había motivado la medida. Desde AAdeAA cuestionamos esa decisión. Señalamos que un cambio en las normas no demuestra, por sí mismo, que haya cambiado lo que ocurre efectivamente en el territorio.También advertimos que seguían existiendo incertidumbres técnicas sobre las superficies investigadas, desmontes denunciados durante la vigencia de la cautelar y elementos pendientes de análisis.

El 17 de septiembre participamos de una audiencia ante la Cámara Federal junto con el Ministerio Público Fiscal. Allí sostuvimos la necesidad de revocar el levantamiento y mantener la protección mientras continúe la investigación.

La Cámara actúo bajo el planteo de que la modificación normativa no alcanza para demostrar que desapareció el riesgo concreto sobre los bosques. Para levantar una medida de estas características es necesario comprobar qué ocurrió realmente en las áreas involucradas y si las condiciones que llevaron a dictarla efectivamente cambiaron.

El propio Tribunal señaló que todavía existen dificultades técnicas y cartográficas para determinar cómo impactó el nuevo ordenamiento territorial sobre las superficies vinculadas a los permisos investigados. Por eso, sostuvo que sigue pendiente una evaluación objetiva de la situación actual del territorio.

Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal informó que dispuso la realización de una pericia ambiental a cargo de la Dra. Micaela Camino, profesional perteneciente al CONICET. La evaluación deberá aportar información técnica sobre el estado actual de las áreas involucradas, la eventual afectación del bosque nativo, su magnitud y sus consecuencias. Esos elementos serán centrales para determinar si persiste el riesgo que dio origen a la cautelar.

El fallo hace lugar a las apelaciones presentadas por la Fiscalía y por AAdeAA, revoca la resolución que había dispuesto el cese y ordena expresamente la continuidad de la medida cautelar hasta que se produzca y valore la prueba técnica pendiente. La decisión sostiene que existe incertidumbre sobre daños que pueden ser irreversibles, y por ende la protección no puede desaparecer antes de saber qué está ocurriendo efectivamente en el territorio.

Seguiremos impulsando la producción de prueba y defendiendo la vigencia de las medidas necesarias para impedir que el avance sobre los bosques vuelva irreversible un daño que la Justicia todavía está investigando. El bosque es más necesario que nunca.

🚨 OIL DRILLING IN THE ARGENTINE SEA: FEDERAL COURT ORDERS A HALT TO THE SEA LION PROJECT IN MALVINAS

The Argentinea Court of Río Grande granted the interim injunction requested by the Argentine Association of Environmental Lawyers and the Malvinas Islands Ex-Combatants Centre of La Plata. It ordered Rockhopper and Navitas to refrain from commencing or carrying out the oil exploitation works associated with the project known as “León Marino” and to disclose the technical, corporate and financial structure supporting the project.

Tierra del Fuego / Buenos Aires, 16 September 2026.

The Federal Judiciary ordered a halt to the commencement and physical execution of the León Marino oil project, referred to as Sea Lion by the companies, which Rockhopper Exploration and Navitas Petroleum intend to develop on the Argentine continental shelf, approximately 220 kilometres north of the Malvinas Islands. The ruling was issued by the Federal Court of Río Grande within the framework of the collective action for the prevention of environmental harm brought by the Argentine Association of Environmental Lawyers (AAdeAA) and the Malvinas Islands Ex-Combatants Centre of La Plata (CECIM).

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Federal Judge Mariel Borruto granted the interim injunction and ordered the two foreign companies to refrain from commencing, continuing, carrying out or commissioning the physical works required to develop the oil exploitation project. The prohibition covers both offshore operations and the onshore and port infrastructure intended to support the project.

The decision represents a fundamental step forward in the defence of Argentine sovereignty and the protection of South Atlantic ecosystems. Faced with a project promoted under licences issued by the British occupation government, the Court affirmed the application of Argentine law and ordered preventive action before drilling begins and potentially irreversible damage occurs.

The interim injunction prohibits the British company Rockhopper Exploration and the Israeli company Navitas Petroleum Development and Production Limited from proceeding with:

  • Drilling into the seabed and marine subsoil for the development or exploitation of hydrocarbons.
  • The permanent installation of subsea infrastructure for the extraction or production of oil and gas.
  • The installation of pipelines, flowlines, injection, communication and control systems, and permanent mooring structures.
  • The installation or commissioning of floating hydrocarbon production, storage and offloading units.
  • The commencement of commercial oil and gas extraction or exploitation.
  • The onshore and port works intended to support those operations.

The prohibition also covers the expansion of port facilities, the construction or commissioning of logistics bases, drilling mud and cement preparation plants, chemical storage facilities, residential infrastructure and aviation support facilities connected with León Marino.

The order extends to any potential expansion of the project and to any wells or facilities functionally integrated into the undertaking.

The companies must continue to refrain from these activities until the environmental impact assessment procedure required by Argentina’s General Environmental Law has been conducted before the competent Argentine environmental authority and the corresponding decision has been issued, or until the Court rules otherwise.

The project is intended to be developed on the Argentine continental shelf and within Argentine maritime areas. The Court therefore held that its authorisation requirements and environmental safeguards are governed by Argentine law.

The decision also recognises that the environmental regulations and laws governing hydrocarbon exploration and exploitation on the Argentine continental shelf are mandatory, regardless of the companies’ nationalities or any permits they claim to have obtained from authorities other than those of Argentina.

Court orders disclosure of the hidden network behind the project

Rockhopper and Navitas will have ten court days from the date on which they are duly served to submit information and supporting documentation under oath.

The Court ordered them to disclose:

  • The current stage of implementation of León Marino.
  • The updated schedule for construction, drilling, installation and the commencement of exploitation.
  • The number, location and status of the planned wells.
  • The planned floating production, storage and offloading units.
  • The contracted drilling units.
  • The principal contractors and subcontractors involved in drilling, subsea infrastructure, logistics and production.
  • The corporate structure used to develop the project and each company’s shareholding.
  • The banks, investment funds and other actors that have specifically financed the undertaking.
  • The disbursements already made, committed and outstanding.
  • The insurers and reinsurers connected with the construction, drilling and exploitation stages.
  • The environmental studies and assessments conducted in relation to the project.
  • Risk assessments, oil-spill modelling and prevention, contingency and response plans.
  • The onshore and port infrastructure already built or planned.
  • Any planned expansions and additional wells.

This information will make it possible to determine the project’s true scale and reconstruct the chain of companies, banks, funds, insurers and contractors enabling it to move forward.

Preservation of documents and further proceedings

The ruling also requires the companies to fully preserve all technical, environmental, corporate, contractual, financial and insurance documentation connected with León Marino. The companies must refrain from destroying, altering, concealing or disposing of those documents in any way that could prevent their incorporation into the court proceedings.

The Court temporarily deferred its decision on the requested general prohibition against entering into financing agreements, receiving disbursements, making transfers, establishing guarantees or encumbering assets. Before ruling on those restrictions, it required the precise identification of the actors, transactions and assets involved.

Once that information has been incorporated into the case, the Court may order specific measures concerning financial transactions directly linked to the project. The interim injunction may be maintained, modified, expanded or lifted in light of the new evidence gathered in the proceedings.

The Argentine State must provide and demand information

The Court also ordered urgent requests for information to several Argentine State agencies.

The Environmental Impact Assessment Directorate must report whether any environmental procedure, project notice, environmental impact declaration or environmental clearance certificate exists in connection with León Marino. If such proceedings are initiated in the future, the Directorate must notify the Court.

The Secretariat of Energy must submit the administrative records concerning Rockhopper, Navitas and the other companies linked to the project. It must also report on the current validity and scope of existing sanctions and administrative proceedings.

The Argentine Ministry of Foreign Affairs must specify whether any of the companies, their parent companies, contractors or related entities received authorisation from the Argentine State to conduct hydrocarbon activities in the Malvinas Islands or the surrounding maritime areas. It must also report on investigations, declarations of clandestine activity, disqualifications and sanctions connected with the project.

Environmental sovereignty over the Argentine Sea

León Marino is a large-scale oil exploitation project intended to operate for more than thirty years. Its initial phases include 23 subsea wells, infrastructure installed on the seabed, a floating production and storage unit, and an extensive logistics and port base.

Rockhopper is a British company. Navitas Petroleum is Israeli and controls 65% of the project through a subsidiary incorporated in the United Kingdom. Rockhopper retains the remaining 35%.

The companies intend to proceed under permits granted by the British colonial administration that illegally occupies the Malvinas Islands. The exploitation would turn territorial occupation into the economic appropriation of Argentine natural resources and consolidate foreign oil infrastructure in the South Atlantic for decades.

The project threatens the Argentine Sea and South Atlantic Islands ecoregions. Drilling, underwater noise, the constant movement of vessels, the use of chemical substances, operational discharges and the risk of oil spills could affect feeding, breeding and migration areas used by whales, sea lions, elephant seals, penguins, albatrosses, petrels, fish, sharks, rays and other species.

Territorial sovereignty and comprehensive environmental protection form part of the same defence of our territory, ecosystems and identity. Exercising sovereignty in broad and comprehensive terms means deciding which activities may take place, enforcing Argentine laws and regulations throughout the entire national territory, assessing their consequences and protecting the commons from appropriation by foreign corporations.

The underlying legal action

The joint action brought by CECIM La Plata and the Argentine Association of Environmental Lawyers unites the defence of Argentina’s sovereign rights with the protection of the marine environment. The ruling recognises that the legal action is not limited to a technical or environmental dispute. At the heart of the case lies the defence of Argentine sovereignty over the Malvinas Islands and their maritime areas, together with the obligation to preserve the South Atlantic for present and future generations. At the same time, the global climate crisis makes it increasingly urgent to advance orderly and comprehensive global energy transition processes, including a debate on climate justice for affected territories.

For years, diplomatic declarations and public statements of opposition failed to prevent the companies from continuing their preparations for exploration and exploitation. This interim injunction constitutes concrete action: it orders the works to stop before drilling begins, requires information on the financial and corporate actors behind the project, and opens the possibility of further measures targeting the economic chain driving it forward.

The defence of Malvinas requires long-term public policies and coordinated action by all State institutions. The Federal Judiciary has taken a fundamental step. The ruling must now be effectively enforced to prevent Rockhopper and Navitas from consolidating a foreign oil exploitation project in Argentine maritime territory.

The project must be stopped before oil exploitation begins. Defending the Argentine Sea means exercising sovereignty.

La Cámara Federal resolvió que el amparo contra el acuerdo YPF-Chubut debe ser tratado por la Justicia Federal

La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia hizo lugar a nuestra apelación y revocó la decisión que había apartado a la Justicia Federal del caso. El expediente vuelve ahora al Juzgado Federal de Rawson, que deberá analizar la admisibilidad del amparo y el pedido de una medida cautelar urgente contra el acuerdo mediante el cual la Provincia del Chubut liberó a YPF de responsabilidades vinculadas con décadas de explotación petrolera.

Buenos Aires / Chubut, 15 de septiembre de 2026.

La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia resolvió que corresponde a la Justicia Federal analizar el amparo ambiental colectivo presentado por Jorge Spíndola y la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas contra el Estado Nacional, YPF S.A. y la Provincia del Chubut. La decisión revoca la resolución de primera instancia que había considerado que el conflicto debía tramitar ante la Justicia provincial y había dispuesto el archivo de las actuaciones.

La Cámara reconoció la existencia de una cuestión federal dentro del conflicto. La demanda involucra al Estado Nacional y reclama que se determine su responsabilidad por los daños derivados de la explotación petrolera anteriores al 31 de diciembre de 1990, además de discutir la validez del Acta Acuerdo firmada entre Chubut e YPF el 26 de junio de 2026, la ley provincial que la aprobó y los actos administrativos utilizados para sostenerla.

La resolución representa un avance procesal importante: establece qué Justicia debe intervenir y permite que el amparo continúe. La Cámara todavía no resolvió sobre la validez del acuerdo ni sobre la medida cautelar solicitada. Esas cuestiones deberán ser tratadas ahora por el Juzgado Federal de Rawson.

La acción presentada cuestiona un acuerdo que acompaña la salida de YPF de distintas áreas petroleras maduras de Chubut. A través de ese instrumento se aprobaron transferencias de concesiones, una contraprestación extraordinaria de USD 25 millones y la entrega de distintos bienes e inmuebles. Al mismo tiempo, la Provincia asumió contingencias futuras vinculadas con los daños acumulados en las áreas y otorgó a YPF una liberación de responsabilidad frente a futuros reclamos.

El problema de fondo es especialmente grave porque la dimensión completa del daño petrolero todavía debe ser determinada. Las propias disposiciones administrativas citadas en el acuerdo ordenaron continuar relevando pozos, instalaciones y situaciones ambientales que no habían sido identificadas en las auditorías iniciales. Una de ellas prevé incluso un relevamiento complementario que puede extenderse durante tres años. A pesar de ello, el acuerdo busca cerrar responsabilidades antes de contar con una evaluación completa de lo que debe ser reparado.

La demanda pide que se determine mediante pericias e información pública qué daños existen, cuál es el costo de su recomposición y qué responsabilidades corresponden al Estado Nacional, a YPF y a la Provincia. También solicita una cautelar para suspender los efectos del acuerdo mientras se discute su validez, preservar la documentación y evitar modificaciones que dificulten posteriormente determinar el estado de los pozos y de los territorios afectados.

La discusión sobre las tierras destinadas a las familias afectadas por el Cerro Hermitte vuelve todavía más importante determinar el estado de esos terrenos. El derecho a una vivienda adecuada exige una solución habitacional rápida, pero también suelos seguros, estudiados y saneados cuando corresponda.

En los últimos días, la discusión judicial comenzó a vincularse con las tierras de los ex Almacenes de YPF en Km. 3 que el Gobierno provincial proyecta destinar a familias afectadas por el desplazamiento del Cerro Hermitte. La situación de esas familias requiere una respuesta estatal urgente y definitiva. El acceso a una vivienda adecuada y la protección de la salud forman parte de una misma obligación pública. Las familias que deban ser relocalizadas necesitan viviendas con servicios, sobre terrenos cuya seguridad geológica y condición ambiental estén acreditadas antes de su ocupación.

Este criterio coincide incluso con lo señalado públicamente por funcionarios municipales: al tratarse de tierras vinculadas con la actividad hidrocarburífera, deben evaluarse previamente los posibles daños ambientales, y los lotes requieren los correspondientes estudios antes de ser entregados.

La discusión judicial obliga precisamente a esclarecer esas responsabilidades. Si un terreno requiere saneamiento por las consecuencias de la actividad petrolera, debe establecerse su condición, realizarse la reparación necesaria y determinarse quién debe pagarla. Transformar esos terrenos en una solución habitacional exige mayores garantías, porque allí vivirán familias que ya atraviesan las consecuencias de una emergencia territorial.

Comodoro Rivadavia lleva más de un siglo construyéndose sobre una explotación petrolera que dejó miles de pozos abandonados o inactivos, instalaciones antiguas, ductos y sectores cuya condición todavía debe ser relevada. La demanda identifica alrededor de 6.000 pozos dentro del ejido urbano y plantea la necesidad de conocer con precisión el estado de ese enorme legado antes de cerrar las responsabilidades de quienes explotaron esos territorios.

La decisión de la Cámara permite que esa discusión avance. Ahora corresponde que el Juzgado Federal de Rawson analice el amparo y la medida de protección solicitada. El objetivo es establecer responsabilidades y garantizar que los daños generados por décadas de extracción sean evaluados y reparados, también allí donde esos territorios serán destinados a nuevas viviendas


petróleo en Malvinas

Oil in the Malvinas islands: Lawsuit to halt the British-Israeli project and protect argentinean islands and maritime territory from oil exploitation.

The project aims to install a large-scale oil extraction operation on the Argentine continental shelf, 220 kilometers from the Malvinas Islands. We request that the Federal Judiciary suspend the works and their financing. The Argentine Sea is at risk. So too is sovereignty.

From the Argentine Association of Environmental Lawyers (AAdeAA) and the Malvinas Islands La Plata Ex-Combatants Center (CECIM), we are filing a preventive action against collective environmental damage against Rockhopper Exploration, a British company, and Navitas Petroleum Development, an Israeli company.

The lawsuit seeks to halt the Sea Lion oil and gas project, referred to as “León Marino” in the legal filing. The companies are advancing in the North Malvinas Basin without the environmental impact assessment required by Argentine legislation or authorization from national authorities. The filing also incorporates a decisive dimension: the project introduces a unilateral modification over a territory, which clearly violates United Nations Resolution 31/49.

The action was filed before the Federal Court of Río Grande, which has jurisdiction over Tierra del Fuego, Antarctica, and the South Atlantic Islands. We demand the immediate suspension of the works and of the financial operations destined for the project.

AAdeAA and CECIM come from different paths that now converge. AAdeAA champions the legal defense of ecosystems, common goods, and access to environmental information. CECIM, born in 1982 and made up of former conscript soldiers, has built over more than four decades a human rights policy for thinking about the Malvinas: Memory, Truth, Justice, Sovereignty, and Peace. Two trajectories. One defense. The lawsuit calls it sovereign environmental protection.

Where the oil project in the Malvinas is located

León Marino is located on the Argentine continental shelf, approximately 220 kilometers north of the Malvinas Islands, in the blocks identified by the companies as PL032 and PL004b.

Map of the project, 220 kilometers north of the Malvinas Islands.

The infrastructure is distributed between the North Malvinas Basin and the islands. The logistics center would be located in Puerto Argentino, with port expansions, warehouses, housing, and plants for fuels, chemicals, and drilling muds.

The first two phases contemplate 23 subsea wells: 16 producers, six water injectors, and one gas well. They include pipelines, seabed equipment, and a floating production, storage, and offloading unit.

Navitas reports that the first stage comprises 11 wells and the second, another 12. It projects production from 2028 for over 30 years. The company itself locates the field 220 kilometers north of the islands.

During 2026, work began on the dock and onshore base. The companies also advanced in the manufacturing of equipment and the adaptation of the floating unit that would operate in the field. Drilling is scheduled for early 2027. First extraction, for the first half of 2028. Rockhopper publicly reported the start of these works.

In January 2026, AAdeAA submitted requests for public information access to the Chief of the Cabinet of Ministers and the Ministry of Economy. The official responses confirmed a central fact: Rockhopper and Navitas did not make the mandatory submissions to explore or exploit hydrocarbons. Nor did they initiate an environmental impact assessment procedure before the Argentine State.

Prior assessment allows for understanding risks, demanding independent studies, analyzing alternatives, and guaranteeing citizen participation. None of that occurred before Argentine authorities. Licenses from the British colonial administration do not replace our laws nor allow lawful disposal of the natural assets of the Argentine continental shelf.

Rockhopper was declared clandestine in 2012 and disqualified from operating in Argentina for 20 years. Navitas received equivalent sanctions in 2022. In December 2025, the Ministry of Foreign Affairs rejected the investment announced by both companies: it lacks authorization and contradicts United Nations resolutions on the dispute. The official communiqué reaffirms the sanctions and the Argentine position.

Sovereignty as a collective legal asset

The First Transitional Provision of the National Constitution ratifies the legitimate and imprescriptible sovereignty over the Malvinas, South Georgia, and South Sandwich Islands and their maritime and insular spaces. It recognizes them as an integral part of the national territory. It places their recovery and the full exercise of sovereignty as a permanent and unrenounceable objective of the Argentine people.

Each word carries legal weight. The Constitution ratifies a title, integrates those spaces into the territory, and places the mandate upon the people. The constitutional text obliges all powers of the State.

The Federal Judiciary has already recognized, in CECIM’s action in defense of the Land Law, that national sovereignty is a collective and indivisible asset. There is no sovereignty in quotas. A partial injury damages the whole. CECIM’s bylaws mandate protecting sovereign rights in the South Atlantic, defending human rights, and honoring the memory of those who fell.

Sovereignty exceeds the map and the commemoration. It encompasses the people’s right to decide, the right of families that the place where their dead lie not be contaminated, and the right of future generations to receive a living heritage. Each well sinks a claim of colonial permanence.

On the same space, two collective assets overlap: environment and sovereignty. The harm arises from a large-scale hydrocarbon project, executed without Argentine assessment or authorization. The wound is double. It affects ecosystems. It affects the people’s right to decide and preserve what is their own.

The ecosystems of the Argentine Sea that are threatened

The project directly affects two ecoregions recognized by Argentina: the Argentine Sea and the South Atlantic Islands. Its area of influence also maintains an ecological connection with Antarctica.

The Argentine Sea ecoregion comprises the waters of the continental shelf and supports enormous biological productivity. There live, reproduce, or feed around 300 species of fish, as well as southern right whales, sea lions and elephant seals, Magellanic penguins, albatrosses, petrels, cormorants, orcas, dolphins, sharks, and rays.

The works entail drilling, seabed movement, vessels, underwater noise, chemicals, and risk of spills. Currents can extend their effects over feeding, breeding, and migration areas between the Argentine Sea, the South Atlantic Islands, and Antarctica.

The facilities in Puerto Argentino add terrestrial and coastal impacts: port expansion, storage of fuels and chemicals, waste generation, increased traffic, and construction of industrial infrastructure. The sea and the coast form a single extractive system. They must be assessed as such.

What we are asking of the Judiciary

The precautionary measure requests suspending the works, drilling, and seabed movements. Also preventing new contracts, disbursements, transfers, or guarantees destined for the project. It seeks to halt the environmental and sovereign risk before the damage occurs. And the unilateral modification before the fait accompli.

We request that the case be notified to financial oversight bodies and the markets where the companies operate. That the companies identify banks, funds, insurers, and other actors supporting the exploitation. Money leaves traces. Those who finance an illegal activity cannot remain behind the corporate fog.

We request that licenses from the British colonial administration be declared unenforceable against the Argentine Republic. A colonial authorization does not turn dispossession into a right nor substitute the assessment, citizen participation, and permits required by Argentine environmental public order.

This filing continues AAdeAA’s trajectory against the oil frontier. In 2022, together with organizations and assemblies, it promoted an action against offshore exploration off Mar del Plata. The case obtained a precautionary measure and set a precedent on cumulative impacts. Today that experience converges with CECIM’s sovereign and human rights trajectory.

Resolution 2065 recognized the sovereignty dispute and opened the path to negotiation. In 1976, UN General Assembly Resolution 31/49 urged Argentina and the United Kingdom to refrain from adopting decisions that introduce unilateral modifications while the controversy remains open. León Marino violates that mandate. Infrastructure. Capital. Thirty years of extraction projected over a disputed territory. Each well seeks to also drill through the law. Oil appears as a new form of the old dispossession.

Faced with the start of works, intervention must be immediate. Prevention works before the scar. After a spill, the damage is largely irreversible. After decades, the fait accompli tries to become part of the landscape.

Defending the Malvinas requires peace. Requires law. Requires care. Memory, Truth, Justice, Sovereignty, and Peace form a single fabric. The sea is territory. The environment is heritage. Sovereignty belongs to the people.

Press contacts

Argentine Association of Environmental Lawyers (AAdeAA): Enrique Viale, +54 9 11 5120-7518.

About the companies: sanctioned in Argentina

Rockhopper Exploration is a British oil company, incorporated in England and Wales, headquartered in Salisbury, and listed on the AIM market of the London Stock Exchange. In Argentina, it was declared clandestine in 2012 for developing hydrocarbon activities on the continental shelf without national authorization. In 2013, the Secretariat of Energy disqualified it for 20 years. Despite those sanctions, it retains 35% of the León Marino project. Rockhopper corporate information. Disqualification resolution.

Navitas Petroleum is an Israeli oil company, headquartered in Israel and listed on the Tel Aviv Stock Exchange. It controls 65% of the project through Navitas Petroleum Development and Production Limited, a subsidiary incorporated in the United Kingdom. The Argentine State formally warned it to refrain from financing and participating in unauthorized oil activities around the Malvinas. The company continued: in 2022 it was declared clandestine and disqualified for 20 years. Official information on the sanction.

Las fuerzas de la calle: del efecto “bandera Malvinas” a “la patria no se vende”

La derrota del oficialismo en el Senado por la reforma de la ley de tierras y el manejo del fuego abrió algo más que una discusión legislativa: mostró que la sociedad puede volver a organizarse en defensa del territorio y una idea de soberanía. Entre el “efecto bandera de Malvinas” y años de luchas socioambientales, las fuerzas de la calle volvieron a hacerse visibles.

por Enrique Viale y Maristella Svampa para elDiarioAr

Lo ocurrido en el Senado argentino el jueves 6 de agosto con la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada constituye un punto de inflexión que va mucho más allá de esta votación en particular. No solo fue un gran triunfo popular, pues gracias a la presión de la movilización social el oficialismo tuvo que resignar en solo 48 horas los dos títulos mayores, el de la reforma de la ley de tierras y el del manejo del fuego, sino que la dinámica política que se estableció abrió a la discusión sobre qué proyecto de Argentina podemos o estamos dispuestos a aceptar, y quién decide sobre su territorio, sus aguas, su energía y sus bienes naturales.

Pero ¿qué sucedió para que la sociedad argentina, que parecía tan derrotada, tan rota, avanzara hacia este punto de inflexión y desafiara al gobierno en acciones tan masivas cuyo desenlace último es todavía incierto? En las últimas semanas, la sociedad argentina -por encima de sus diferencias- fue tejiendo una cadena de equivalencias asociados a la defensa del territorio, la tierra y los bienes comunes naturales, lo que fue configurando un “nosotros” de rechazo a un proyecto importante del gobierno de Milei. Un nosotros colectivo que, de modo más general, podría unificarse detrás de la denuncia de la raíz antinacional y colonial del proyecto político del gobierno.

Desde nuestra perspectiva, hay dos hitos que explican parte de este gran logro popular: el “efecto bandera de Malvinas” producido por la selección argentina, y las acciones promovidas por el movimiento socioambiental.

El efecto bandera de Malvinas

Empecemos por el fútbol. Durante el largo Mundial de Fútbol, lejos de permanecer inactivo, en medio del desgastante escándalo Adorni y los triunfos agónicos de la selección argentina, el oficialismo siguió promoviendo múltiples iniciativas políticas que comprometen seriamente el futuro del país. Algunos afirmaban que el gobierno aprovechaba la distracción futbolera para profundizar el latrocinio y vender la Argentina, de acuerdo a sus ideales de desregulación y su alineamiento colonial con Estados Unidos. Sin embargo, a muchos otros nos parecía que en realidad el problema residía en el desalentador estado de ánimo que exhibía la población. Esto hizo que el gobierno de ultraderecha de Milei ni siquiera necesitara de la distracción del mundial de fútbol para continuar con su bombardeo de medidas antinacionales y anti-igualitarias, ya que parecía haber captado la pasividad y el desaliento de amplias franjas de la sociedad. Así, confiado en sus éxitos legislativos y lo imparable de su suma de decretos, el gobierno fue desestimando la capacidad de lucha y de resiliencia de la sociedad argentina.

Pero sucedió algo impensable, un acontecimiento. En el Mundial de fútbol la selección argentina desafió a la FIFA y al gobierno que habían prohibido la exhibición de banderas con “consignas políticas”, lo que incluía “el mapita de las islas Malvinas”, según palabras inolvidables de la actual ministra de seguridad. Nadie podía imaginar sin embargo hasta donde llegaría el “efecto bandera”, cuando algunos jugadores de la selección desplegaron aquella sábana de hotel con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” en el gran triunfo de Argentina contra Inglaterra, que incluyó una remontada histórica en los últimos minutos. Nadie pudo ver que ese momento de festejo absoluto, el de la bandera desplegada y exhibida ante el mundo, expresó el acto de mayor comunión entre los jugadores de la selección y la sociedad argentina, para convertirse en el disparador de algo nuevo. Cierto es que tanto la selección argentina como las Malvinas son de los pocos temas que unen a los y las argentinas. Pero aquella bandera y la intensidad del festejo -y acá la palabra clave es “intensidad”- no sólo desmintió todo lo que se había dicho en la previa de “que se trataba solo de un partido de fútbol” sino que abrió a una nueva situación.

Sociológicamente, los momentos extraordinarios e intensos, sobre todo si son colectivos, pueden generar algo nuevo, pues liberan mucha energía social. Esa bandera y ese festejo fueron el clímax de esa intensidad exacerbada, hiperbólica, que vivimos los y las argentinas durante el mundial de fútbol junto a la selección mayor y sus remontadas heroicas. El hecho, como acontecimiento, podía haber terminado en una catarsis, sin instalar algo nuevo, y sin embargo, mezclado con la insoportable y asfixiante coyuntura política argentina, su corolario fue el de abrir una ventana de aire fresco ahí donde todo parecía oler a encierro y muro clausurado. Hasta el origen artesanal de esa bandera que llegó casi de casualidad al césped -ya que sus creadores prefirieron lanzarla al campo de juego, cerca de los jugadores argentinos, antes que entregarla a la policía- parece todo un símbolo de lo que nos pasa como sociedad, pues habla sobre la situación de desastre que atravesamos, en nuestra escasez o pobreza de herramientas para combatir el poder demencial y aparentemente arrollador de la ultraderecha libertaria.

Lo extraordinario desembocó así en una defensa del sentido común. ¿Si las Malvinas son argentinas, acaso no lo son nuestros ríos, nuestros bienes naturales y nuestras tierras a punto de ser enajenadas o ya entregadas? Esta pregunta se instaló al día siguiente del triunfo contra Inglaterra, cuando el oficialismo pretendió tratar la reforma de la ley de tierras pero tuvo que retroceder al darse cuenta que al menos, el día después, no sería posible. El horno no estaba para bollos, aunque el presidente Milei en su ceguera libertaria y con su acostumbrado desprecio por lo nacional, continuaba sobreactuando un vergonzoso modelo de colonialidad servil ante los Estados Unidos. Lo cierto es que el “efecto bandera de Malvinas” trajo nuevos aires de rebeldía y colocó la intensidad de la sociedad argentina en otro lugar, estableciendo una cadena de equivalencias o significados en torno a la tierra y el territorio, concebidos como una conjunción de soberanía nacional y bienes comunes. Así que, lo que en el origen podía ser leído como un aparente desplazamiento de la intensidad -la energía colectiva no estaba puesta en la lucha sino en en el aguante ilimitado y sin respiro a la selección de fútbol- volvió redoblado bajo la forma de la lucha colectiva, ahora en defensa del territorio en peligro.

Las luchas socioambientales

Dicho esto, sería profundamente injusto decir que todo es “efecto bandera de Malvinas” . Siempre detrás de un acontecimiento político que nos sorprende y nos interpela, están las luchas sociales, su historia y el proceso de acumulación anterior. Sin duda, las bases de esta gran victoria popular están en todo la dinámica de resistencia territorial a la modificación a la Ley de Glaciares. Así, entre fines de 2025 y principios de 2026, la importancia de defender nuestras reservas de agua fue ganando cada vez más visibilidad mediática y más popularidad. Fue así que artistas, científicos y académicos, expertos y, sobre todo, sectores amplios de la sociedad civil, se inscribieron en la audiencia pública de forma masiva -más de 100.000 inscritos, un récord histórico a nivel mundial-. A medida que el involucramiento social crecía, en resonancia con las consignas levantadas por el movimiento socioambiental (“La Ley de glaciares No Se Toca”), la sociedad civil hizo escuchar su voz en las redes sociales, y finalmente también salió a la calle en varias oportunidades, pese a la amenaza de represión, en manifestaciones cada vez más nutridas y heterogéneas. A esto habría que añadir también la lucha en defensa de los humedales y contra los incendios (sean intencionales o no), que pese a su fracaso, dejó instalada una marca en la memoria, que vuelve a ser revivida con cada incendio que arrasa con bosques, montes o humedales.

Todo ello remite a las luchas que desde hace años se despliegan en el territorio argentino en defensa del agua, las cuencas hídricas, los humedales, los glaciares, los glaciares; en fin, en la defensa de la tierra y el territorio que viene haciendo el movimiento socioambiental, que incluye colectivos, organizaciones ambientales y pueblos originarios. Hay toda una línea de acumulación de las luchas socioambientales, que amplía cada vez más su resonancia con la sociedad y que es visible en la consigna “la tierra no se vende, se defiende”. No es casual entonces que el freno a la embestida colonial que reflejaba esta ley promovida por el gobierno esté asociada a dos capítulos -el de la tierra y el del manejo del fuego- que tienen un carácter profundamente socioambiental.

El “efecto bandera de Malvinas” como acontecimiento y sus inesperadas consecuencias -su articulación con la consigna “la patria no se vende”- tuvo la virtud de sumar nuevos actores sociales, entre ellos numerosos artistas que se pronunciaron y llamaron a movilizar, y que fueron dando más textura a un consenso social, ante la evidencia de que este gobierno se propone liquidar alegremente todo el patrimonio natural y territorial de las y los argentinos.

Dos reflexiones finales

Una, sabemos que han quedado dos temas con media sanción: los desalojos express y la expropiación agravada. Pero el impulso que ha dado la enorme victoria popular al voltear la columna vertebral del proyecto oficialista (tierra y fuego) abre un escenario mucho más favorable para lograr que la ley se caiga entera en la Cámara de Diputados. Hacer retroceder al gobierno, que se vio obligado a retirar la propuesta de modificación de la ley de manejo del fuego a último momento, constituye una derrota adicional enorme para el oficialismo, que esa misma mañana tenía los votos para aprobar este capítulo, lo cual nos permite afrontar todo lo demás (incluso otros temas) desde otro lugar, con más fortaleza y con un gobierno más debilitado.

Dos, es cierto que las y los argentinos venimos del futuro, pues somos un laboratorio de desigualdades, en manos de la ultraderecha local, en su subordinación colonial con Estados Unidos y los tecnomagnates fascistas que desprecian abiertamente la democracia. Pero quizá seamos también un laboratorio para la resistencia colectiva y la creación de otros proyectos de sociedad. En todo caso, lo de ayer fue una victoria popular, no tenemos dudas. Y mucho tiene que ver la acción del movimiento socioambiental. Que ello sea un oasis en medio de este desierto de crueldad o un nuevo comienzo en la resistencia contra este proyecto colonial, depende primordialmente de nosotros, de nuestras decisiones y las acciones colectivas que adoptemos como sociedad. Pero este jueves 6 de agosto la Argentina de los bienes comunes, la de defensa de lo colectivo, la del sentimiento nacional, se movilizó y se puso de pie, colocando un límite al gobierno de Milei.

Así, lejos de lo que muchos creen, la Argentina no está toda rota. No todos tienen una mentalidad colonial ni tampoco son indiferentes a lo que el gobierno haga con el territorio nacional. No todos apuestan a la distopía colectiva, indiferentes a la tierra arrasada que, de seguir así, dejaremos irremediablemente a las futuras generaciones de argentinos. No todos piensan que la desconexión entre lo que pasa en el palacio y la calle no tiene fondo ni límite. En algún punto todo puede cambiar, porque la lucha colectiva sirve, porque en su masividad las fuerzas de la calle tienen siempre un poder de cambio tan contingente como imprevisible, tal como lo muestra nuestra historia.

Joaquín Benegas Lynch

Exigimos que el Senador Joaquín Benegas Lynch sea excusado del debate por conflicto de interés

La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y otras organizaciones enviaron una carta urgente a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel. Solicitaron que el senador se excuse de intervenir en el debate y la votación del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Buenos Aires, 6 de agosto de 2026. La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas, junto con organizaciones sociales, de derechos humanos y de justicia ecosocial, presentó una solicitud urgente ante la presidenta del Senado de la Nación, Victoria Villarruel, para que el senador Joaquín Benegas Lynch se aparte del tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La presentación advierte sobre la existencia de un posible conflicto entre la función pública del senador y sus intereses económicos privados. Según la información pública recogida en la carta, Benegas Lynch es socio fundador y gerente de Glocal Terra SRL, una empresa creada en 2020 cuyo objeto comprende el asesoramiento y la intermediación para inversores extranjeros interesados en adquirir y administrar tierras rurales en distintos países de la región.

El proyecto que será debatido en el Senado modifica normas centrales vinculadas con la propiedad, las expropiaciones, los desalojos y el uso de las tierras afectadas por incendios. Si bien el oficialismo retiró el capítulo que eliminaba expresamente los límites a la extranjerización de tierras rurales, el texto continúa incidiendo sobre el mercado de tierras y sobre las condiciones que pueden volverlas más atractivas para grandes inversiones.

La solicitud también acompaña la impugnación presentada que pidió que Benegas Lynch se abstenga de participar del debate, firmar dictámenes y emitir su voto. Las organizaciones reclaman que la Presidencia del Senado dé trámite inmediato a esa presentación antes de la sesión convocada para este jueves.